Seguridad y estabilización
Revisar riesgo y condiciones para iniciar, dentro del alcance de Casa Calera. Cuando se requiere manejo médico, corresponde a otro servicio.
Saber qué sigue reduce la ansiedad de la familia. El proceso no es una secuencia fija de meses: es una relación entre objetivos, intervención y cambios observables.
Las etapas describen objetivos, no calendarios. En el proceso residencial se expresan como fases; en el ambulatorio se organizan por componentes.
Revisar riesgo y condiciones para iniciar, dentro del alcance de Casa Calera. Cuando se requiere manejo médico, corresponde a otro servicio.
Comprender la situación, cómo está afectando la vida diaria y el contexto antes de definir objetivos.
Intervención sobre las situaciones y respuestas asociadas al problema, con objetivos explícitos.
Recursos aplicados para organizar respuestas, rutinas y decisiones.
Comunicación, límites y acuerdos con quienes conviven con la situación.
Preparar el regreso, los acuerdos de continuidad y las respuestas ante dificultades.
No partimos de una causa única: distintos factores pueden interactuar, y por eso la comprensión del caso y el plan son individuales.
En cada revisión se contrasta lo trabajado con los objetivos definidos y se decide si continuar, ajustar, cambiar de enfoque o referir. Esa decisión se explica a la familia.
La duración y el avance se revisan según objetivos, cambios observables y valoración clínica. Ningún proceso garantiza ausencia de recaídas.
La familia forma parte del proceso sin cargar con una explicación única del problema ni con la responsabilidad del resultado.
El egreso se define en revisión y viene acompañado de acuerdos de seguimiento. Lo trabajado necesita continuidad: prevención, reintegración y respuestas ante dificultades.
Si hay riesgo inmediato para la vida, la ruta no es una clínica: llama al 911 o acude a urgencias hospitalarias. La Línea de la Vida atiende al 800 911 2000.
La orientación inicial permite explicar cómo se aplicaría este orden a una situación específica. No confirma un ingreso ni define una modalidad.
No existe una duración universal. El avance y la duración se revisan según objetivos, cambios observables y valoración clínica, y se explican a la familia en cada revisión.
No. Describen objetivos del proceso, no un calendario. El tiempo por sí solo no determina el avance.
No copia la secuencia residencial. Se organiza por componentes clínicos y un plan individual.
Se refiere. La referencia a otro servicio es un resultado válido de la valoración, no un fracaso del proceso.
Se definen acuerdos de seguimiento y continuidad. Egresar no equivale a terminar la recuperación.
Primero entendemos. Después orientamos.