Llama al 911 o acude a urgencias
Ante sobredosis, agitación con riesgo, alteración grave del estado mental, inestabilidad médica o violencia inminente.
Cuando el deterioro es rápido y la familia ya no puede manejarlo sola, la pregunta no es cuánto esperar. Es qué nivel de atención corresponde ahora.
Con estas sustancias la interrupción del consumo puede acompañarse de malestar intenso, y el policonsumo añade complicaciones que sólo pueden valorarse médicamente.
Ante sobredosis, agitación con riesgo, alteración grave del estado mental, inestabilidad médica o violencia inminente.
Si hay consumo sostenido o síntomas preocupantes, la decisión corresponde a un servicio médico.
Cuando se requiere manejo médico de abstinencia, ese manejo va primero y en el nivel correspondiente.
Con la seguridad revisada, puede valorarse un proceso terapéutico en Casa Calera.
Observar no es diagnosticar. Estas situaciones justifican buscar una valoración profesional.
Episodios de hostilidad o violencia en casa.
Deudas, robos o problemas legales asociados al consumo.
Pérdida de peso notoria y descuido evidente.
Más de una sustancia, o consumo que ya no espera una ocasión.
Lo que antes se manejaba en casa ya no se maneja.
La información no coincide con lo que la familia observa.
Cuando se combinan varias sustancias, los efectos y los riesgos de la interrupción no son la suma de las partes.
Por eso el policonsumo requiere una valoración cuidadosa antes de cualquier decisión, y con frecuencia una valoración médica previa. Ninguna página puede estimar ese riesgo, y una llamada tampoco.
La referencia a otro servicio también es un resultado válido de la valoración. Si el caso corresponde a otro nivel de atención, lo decimos.
No partimos de una causa única. Distintos factores pueden interactuar, y por eso la comprensión del caso y el plan son individuales.
Cuando el caso requiere atención psiquiátrica, se coordina con el profesional correspondiente como apoyo complementario, según el caso.
La duración y el avance se revisan según objetivos, cambios observables y valoración clínica. Ningún proceso garantiza ausencia de recaídas.
La orientación sirve para dimensionar el caso y explicar qué corresponde a Casa Calera y qué corresponde a otro nivel de atención.
No. La modalidad depende de la valoración: seguridad, necesidades y revisión de si cada nivel de atención puede ser adecuado. Un síntoma por sí solo no determina un internamiento.
El consumo de más de una sustancia, de forma simultánea o alternada. Cambia el cuadro y los riesgos de la interrupción, por lo que requiere valoración cuidadosa y con frecuencia valoración médica previa.
No como hospital de desintoxicación ni como servicio médico de alta complejidad. Cuando se requiere manejo médico de abstinencia, corresponde atenderlo primero en el nivel adecuado.
Es complementaria y se coordina según el caso con el profesional correspondiente. No es un servicio permanente ni universal de la clínica.
No. Esperar no forma parte de ningún criterio clínico. Lo que corresponde es buscar una valoración y, si hay riesgo inmediato, urgencias.
Primero entendemos. Después orientamos.