Llama al 911 o acude a urgencias
Ante intento suicida en curso, autolesión con riesgo vital, sobredosis, agitación con riesgo para alguien o inestabilidad médica.
Cuando la situación en casa se desborda, la primera decisión no es dónde internar. Es qué revisar primero, en qué orden, y con quién.
Esta es la parte que no puede esperar y la que ninguna página puede resolver por ti.
Ante intento suicida en curso, autolesión con riesgo vital, sobredosis, agitación con riesgo para alguien o inestabilidad médica.
Atención telefónica gratuita para crisis emocionales y riesgo suicida, todos los días.
Una clínica residencial no es un servicio de urgencias y no sustituye una valoración médica inmediata.
Cuando la situación está estabilizada, se puede valorar qué acompañamiento corresponde.
No para acusar, sino para que quien valore tenga información y no impresiones.
Un registro sencillo de hechos con fecha vale más que un relato largo hecho de memoria en medio del agotamiento.
Observar no es diagnosticar. El registro sirve para la valoración, no la sustituye.
La valoración es la que permite ver qué corresponde: puede ser atención ambulatoria, residencial, médica o de otro tipo.
Una orientación inicial ayuda a ordenar la situación y a explicar el alcance de cada opción. No confirma un ingreso ni define una modalidad: eso depende de la valoración.
La valoración de riesgo familiar es una herramienta orientativa. No diagnostica, no determina un internamiento y no decide la modalidad.
Si quienes deciden en casa no sostienen la misma postura, cualquier acuerdo se desarma en la primera crisis.
Las decisiones tomadas en el punto más alto de la crisis suelen ser las que después cuesta más sostener. Si hay riesgo inmediato, la ruta es urgencias. Si no lo hay, hay tiempo para valorar.
Comprender el contexto no significa culpar a la familia, y aceptar una valoración no equivale a aceptar un internamiento.
Revisar si hay riesgo inmediato para la vida. Si lo hay, corresponde llamar al 911 o acudir a urgencias hospitalarias. Si no lo hay, el siguiente paso es documentar lo que se observa y buscar una valoración profesional.
No. La modalidad depende de la valoración: seguridad, necesidades y revisión de si cada nivel de atención puede ser adecuado. Aceptar una valoración no equivale a aceptar un ingreso.
Para que quien valore trabaje con hechos y fechas, no con impresiones reconstruidas en medio del agotamiento. No sustituye la valoración profesional.
El trabajo con la familia forma parte del proceso, con la participación y los límites que corresponden a cada caso. El objetivo es claridad y acuerdos sostenibles, no repartir culpas.
La orientación inicial es una conversación breve para ordenar la situación y explicar el alcance de cada opción. No confirma un ingreso ni define una modalidad.
Primero entendemos. Después orientamos.