Plan de egreso
Qué queda trabajado, qué queda pendiente y con qué acuerdos se sale.
El egreso no es el final de la recuperación. Es el momento en que lo trabajado se pone a prueba en el entorno donde empezó todo.
El alta se define en revisión, con objetivos y evidencia, no por calendario ni por presión.
Qué queda trabajado, qué queda pendiente y con qué acuerdos se sale.
Cómo será la vida en casa: rutinas, responsabilidades y límites.
Quién acompaña, con qué frecuencia y en qué situaciones.
Qué observar y qué hacer si aparece, definido antes de que ocurra.
Si la casa funciona igual que antes, lo trabajado tiene menos donde sostenerse. Por eso el trabajo familiar ocurre durante el proceso y no al final.
Según la valoración, la continuidad puede incluir seguimiento ambulatorio, sesiones familiares o coordinación con otros profesionales. Lo que corresponde se define en la revisión de egreso y se explica a la familia.
La duración y la frecuencia del seguimiento se revisan según objetivos, cambios observables y valoración clínica.
Ningún proceso garantiza ausencia de recaídas. Prever qué hacer si aparecen dificultades no es esperar el fracaso: es la diferencia entre una respuesta ordenada y una crisis improvisada.
Ante una dificultad, el primer paso es retomar contacto con quien conduce el seguimiento, no reiniciar desde cero.
Si hay riesgo inmediato para la vida, la ruta no es una clínica: llama al 911 o acude a urgencias hospitalarias. La Línea de la Vida atiende al 800 911 2000.
Si el proceso está por concluir o ya concluyó, la orientación ayuda a revisar qué continuidad corresponde.
No. Egresar no equivale a terminar la recuperación. El alta se define en revisión y viene acompañada de acuerdos de continuidad.
Se define en revisión clínica, con objetivos y evidencia. No se fija por calendario ni por presión de ninguna de las partes.
Según la valoración, puede incluir seguimiento ambulatorio, sesiones familiares o coordinación con otros profesionales. Se define en la revisión de egreso.
Retomar contacto con quien conduce el seguimiento. Ningún proceso garantiza ausencia de recaídas, y una dificultad prevista se maneja mejor que una crisis improvisada.
Corresponde llamar al 911 o acudir a urgencias hospitalarias. Casa Calera no es un servicio de urgencias.
Primero entendemos. Después orientamos.